viernes, 7 de junio de 2013

Vida y evolución de Orlando Worrell
Por: Orlando Worrell

Es una persona activa, dinámica y profesional a pesar de su limitación física, nació en 1963, su niñez se vio truncada a la edad de nueve años, a causa de dos accidentes: el primero de ellos al momento de cruzar la calle en el IPHE y el segundo en un recreo en el mismo lugar,  al chocarse frente a frente con un compañerito, con consecuencias trágicas para él, con el desprendimiento de su retina, perdiendo totalmente la visión.
A pesar de estas circunstancias no impidió su desarrollo y su evolución, en 1974 fue incorporado  de forma regular en la Escuela República de Brasil, terminando sus estudios primarios, en otro centro educativo en la Escuela República de Ecuador en 1977.
Sus pasos continuaron avanzando,  crecía su ánimo  y empuje de continuar su preparación académica, en 1978,  las aulas de clases del Instituto Bolívar, son  testigos de los tres años  que  Orlando  curso sus estudios  hasta recibir su certificado en 1980  del Primer Ciclo, como antiguamente se reconocía antes de las reformas de la Ley de la Educación.
En  1981 decide estudiar  en el Instituto América, el bachiller en letras, al culminar sus estudios secundarios, se le presenta una difícil situación económica, su madre Silvia María Vallejo, no constaba con los recursos para sufragar los estudios de su hijo Orlando.
El destino quiso que pudiera ingresar a la Casa Méndez Pereira, en la Facultad de de Filosofía y Letras, hoy Facultad de Humanidades,  con la ayuda de amigos, que confiaban en  su capacidad, apoyándolo  con el  mínimo recurso para sus estudios y como estudiante se incluye en el programa de la Dirección de Asuntos Estudiantiles, actualmente vicerrectoría, ofreciéndole el menú universitario.
En los años en  Estudios Generales, era común ver Orlando llegar con un amigo de lazarillo, tomaba  su lugar en las primeras filas, de los antiguos salones de la Facultad de Humanidades,  el aula en aquellos tiempos era usual tenerlos  repletos,  con más de cien jóvenes, a todo momento él escuchaba,  el ruido de  la puerta al abrir, escuchar al compañero pedir permiso para poder pasar, un lápiz caer al piso o seguir la clase del profesor  y  grabarla en un aparato SONY.
Su condición era muy diferente a un estudiante con todos los sentidos, verlo tocar una hoja con puntos en relieve, realizar sus exámenes en forma oral, escucharlo cantar y de mantener   siempre una actitud positiva de la vida, era una experiencia motivadora para muchos  amigos y  compañeros que tienen  la dicha de conocerlo.
En 1988 termina su carrera en Técnico Radiofónico de la Facultad de Comunicación Social, pero surge para Orlando, surge el reto, no se encontraba conforme, con un técnico, preguntándose así mismo, si lo contratarían los dueños de medios como periodistas o locutor,  ingreso a la carrera de Relaciones Públicas, culminando estudios en el 2003.
Como profesional ha sido exitoso,  ha ejercido el periodismo desde 1994,  como Relacionista Público, ha dirigido noticieros y programas de radios en más de veinte medios de comunicación  del país: Radio Stereo Universidad, Radio Impacto, Radio Capital, Radio Hogar, Radio Mundo Internacional, entre otras.
Su experiencia en el medio televisivo la ha realizado del 2004 – 2009  con el programa  “Sumando Voluntades” en SERTV, convirtiéndose en el primer no vidente en Panamá, Centro y Sur América, en hacer este trabajo.
Los cambios tecnológicos y el deseo de seguir  superándose,  lo motivó  a estudiar la Maestría en Relaciones Públicas del 2009 a 2010 y este presente año 2013 entrar al Programa de Maestría en  Periodismo Digital, lo cual ha sido un reto y una nueva experiencia, como la oportunidad de participar con sus colegas,  en proyectos muy interesantes  relacionado al  periodismo investigativo;  administración de medios de comunicación  y talleres de fotografía e infografía.
Esta historia no termina aquí, su versatilidad le da la capacidad de nuestro creador, para escribir y ejecutar sus canciones, con un repertorio de más de 65 de ellas, grabadas  en diferentes géneros musicales.
Para Orlando no existe limitaciones, porque cada meta que se proponga, por difícil que sea logra sus objetivos.

CRÓNICA

¿Quién no recuerda a  tía Carola en El Limón?
Por: Carmen Guevara C.

Era el primer día de la novena  de Don Bosco, el santo patrono del  El Limón,  ya se escucha el sonar de la vieja campana que cuelga del árbol de Panamá:  Son las cinco, de una tarde calurosa del mes de enero,  pero tía Carola,  la pintoresca dama de la comunidad,  ya no la hace vibrar,  con su toque característico.  Los  años  recorridos  la encaminaron al asilo Santa Isabel de la ciudad de Santiago,  y por cosas del destino, la ingratitud y el olvido,  retorna a su querido pueblo, pero ya sin aliento, en una caja de madera,  sin poder  oír el repicar del metal, que incontables veces acarició.
Los antepasados de esta pequeña  comunidad  relatan,   que su nombre nace de un gran árbol de  limón, que daba muchos frutos todo el año  y la veneración a la imagen de San Juan Bosco, nace de las manos  del  maestro   Chin Carrizo, educador y artista del poblado de Ocú, quien le dio forma a un tronco de madera, que se encontraba en el portal de una humilde vivienda de quincha de  un parroquiano del lugar. 
El  poblado de 500 habitantes  de  calles angostas y polvorientas,  en los años ochenta, en  la temporada  seca,  los caminos eran malos, los pies de los transeúntes  se iban al vacio en lodo y  polvo,  en muchas  ocasiones los bueyes y las carretas quedaron atrapadas bajo un temporal de lluvia,  con los cargamentos de maíz, ñame, yuca y las manotadas de arroz, recién cortadas por los agricultores. Los traían para el sustento diario de la familia  y en ocasiones daba también para vender unas latas de arroz o de maíz, para poder comprar la manteca, la carne, el peje seco y no dejar por fuera  la hoja de tabaco, para fumar en pipa,  que se podía encontrar,  en la tienda de Emilio Castillo.  Estas historias  las contaban  nuestros abuelos,   a una generación que hoy pasa de las cuatro décadas. 
 Los años pasan y solo quedan añorados recuerdos,  había un refrán en el lugar  “que el niño que no recogió  cagajón, no se puede llamar limonceño”  ¿por qué razón?    Allí hace   más de 100 años se confeccionaban los ladrillos y las  tejas, para la construcción de hogares económicos y tolerables a las altas temperaturas del área de Azuero,  pero uno de los materiales  que lleva su elaboración a parte de la tierra y agua,  es el estiércol del caballo.
La inocencia  y  la actitud de los niños de ese pueblo,   era trabajar durante las vacaciones de fin de año,  de diciembre a abril, los encontrabas en el tejal:  canteando ladrillo (quitar los bordes del producto,  después de varios días bajo un intenso sol)   también se reunían  en grupos  de cinco chiquillos. El  objetivo ir  por horas  a los potreros,  en busca del estiércol del animal;  cada lata del preciado tesoro, representaba para sus pequeños  bolsillo cinco centavos, frente a cada casa había un cerro de esta material  orgánico, era una forma de ayudar a  sus padres, para comprar  zapatos y uniformes nuevos, cuando iniciará el año escolar, y también  se cercaba  la Feria de San Sebastián en Ocú,  el anhelo de muchos de ellos: montar  los caballitos de los juegos mecánicos, comer un algodón de azúcar,  un helado en  conito o un  raspao,  con leche condesada y sirope rojo.
Esa feria era unas de las preferidas de tía Carola,  aliñada con su pantalón pata de elefante, color verde caña, moda de unos 10 años atrás, un  sweater de manga larga a rallas a juego, hacia pensar que era obsequio de alguna sobrina.  A la orilla de la calle, esperaba la chiva que la transportaría junto a  los  niños a la feria. 
La pequeña  figura de la  tía, una mujer con las características físicas de descendientes  españoles,  mostraba un par de ojos azules cansados y las arrugas de sus ochenta años acuestas, de haber pasado  mucha penuria y necesidad.  La vida le jugó una mala pasada, una viudez muy joven, sin riquezas,  ausencia de hijos y con un  desorden  mental, no atendido en su momento,  que le hacía ver  cosas donde no existían, lo que hizo reír a más de uno por sus incoherencias  y preocuparse del avance de su enfermedad.
Las  ocurrencias  de tía Carola,  eran motivo de chiste para  sus familiares y  extraños, estos  desajustes de su personalidad, no le quitaban los méritos de ser una persona servicial , dedicar   la mayor parte de su  tiempo  asistir  a cuantas  misas y  rezos se dieran en la comunidad,  hasta llegar en ocasiones  ha mudarse  por nueve días a casa de un vecino,  por la muerte de un familiar, con la sola intensión de ayudar en los oficios domésticos, buscar flores para el altar y preparar el   café que se serviría durante el velorio.  
Una anécdota que  dejó, en  cierta ocasión se dio una gran sequía, era el mes de mayo,  no había señales de lluvia, se organizó  entre los feligreses sacar al patrono San Juan Bosco, pidiendo la intercesión del Altísimo,  toda una tarde de oración, a la salida del templo, el cielo estaba encapotado   de negro,  había señales de una gran tormenta y unos relámpagos iluminaron el firmamento, y fue el momento que dijo tía Carola, “ya viene la hijo de puta agua”  y se escucharon las carcajadas y le dicen las compañeras:  “Carola, usted no estaba rezando para que viniera el agua, para  las siembras y los animales en los potreros” y ella se mantuvo en silencio.
También durante la celebración de la misa dominical, el sacerdote pedía a los asistentes que hicieran sus intensiones, no era de extrañar que “tiaca” como le decían sus sobrinos, se levantará de su asiento y solicita “ señor darle la salud a  los enfermos, el pan para los pobres,  la bendición para las personas  que tienen   empleo y  los que no dale uno pronto , por los jóvenes y sus estudios”  y al final de  sus intenciones, causaba la risa disimulada y la extrañeza del párroco   “señor te pido por los presos que se encuentran en las cárceles, si  no son culpables que salgan pronto y los que son culpables,  que se hundan allí, por los matrimonios y por todas esas mujeres que le quitan el marido a las otras…”
En ocasión de la primera Semana de Cuaresma,  es tradición de los pueblos cercanos a la provincia de Veraguas ir en romería hacia La Atalaya, a ver al Nazareno,   caminata de seis horas, que se hacía de  El Limón, la señora  se encaminaba al lugar de la peregrinación  desde el día  viernes,  en su hombro llevaba  una mochila pesada con naranja y otra con ropa para tres días.  Lo cómico  era  el trayecto,  las cargas eran muy pesadas, causaba la pena de los acompañantes,   al final son ellos quienes terminarían llevándolas,  su ilusión era,  escuchar  cada hora  la misa y  el domingo de Cuaresma,   esperar en el parque del lugar, la gran celebración de la misa y escuchar la bendición  del obispo.
Para ella su familia era algo especial, los días sin poder verlos era un pesar, aunque sólo recibiera  de ellos desprecios  y malos tratos,  cada mañana religiosamente iba ver a sus hermanos Lino,  Jacinto, Rito y  Cayetano,  los dos primeros de ellos de condiciones igual al de ella, sin recursos económicos,  a diferencia de los dos últimos había acumulados algunos bienes.  Rito,  vivía relativamente cerca de ella, tenía terreno, ganado y una pequeña  abarrotería,  de vez en cuando  la ayudaba  con algunos víveres´: arroz, café, sal o aceite,  pero la mayoría de las veces, era ella quien pagaba con sus pocos centavos,  para llevarlos a casa.
 Cayetano,  un  hermano orgulloso  e  engreído,  gozaba de una mejor  condición económica, , algunos de sus hijos eran profesionales y otros había surgido de sus trabajos propios,  esto lo  hacía sentir que tenía cierto estatus en el pueblo y su hermana  Carola, era una persona inferior para él, nunca fue aceptada  en el circulo familiar con cariño y respeto,  para ellos, era solo la tía loca.
A la muerte de su hermano Cayetano, su sobrino e ahijado Toño,  la recluye  hasta sus últimos días en el asilo, de allí nunca más el pueblo pudo verla encendiendo las velas de la mesa del altar, escuchando su voz cuando era la última en terminar el Ave María del  rosario  …nuestra muerte Amén; caminar encorvada,  rutina diaria de cada mañana, o tocar la campana con dos piedras, para llamar a la comunidad a los eventos religiosos…   en el Panteón de El Limón,  descansa el alma de quien en vida se llamó Carolina González.     


Reportaje

En el 2015 Panamá erradicará el trabajo infantil

Por :  Elia Ortiz Arrocha

 A mediados de los años 90, se da la visibilizarían al fenómeno del reclutamiento de menores de edad, con la entrega de seis adolecentes en media luna en  todo el mundo, cientos de miles de niñas y niños realizan trabajos que los privan de la educación,  salud, tiempo de ocio y libertades elementales.

Once mil trescientos setenta niños salieron del mercado laboral", segun el informe elaborado por la Contraloría General  Republica en el 2012 en coordinación con el Ministerio de Trabajo.  Autoridades de la policía para la niñez y la familia, hacen referencia sobre el trabajo que realizan para erradicar el trabajo infantil y evitar que continúen este tipo de trabajo  en las calles indico  Erly  Miranda, subcomisionada .

De acuerdo a cifras reflejadas en octubre del 2012 se mantenían laborando 50 mil 410 menores de edad. Se considera  que la  población de 5 a 17 años de todas las provincias en las áreas urbanas, rurales y  las comarcas, no están trabajando en calles.  Ivone de Regalado,  pediatra manifiesta la necesidad de eliminar el trabajo infantil y sobre todo de niñas embarazadas.

 Alma Cortés, ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral,   anuncio   que para el año 2015 se pretende erradicar el trabajo infantil en sus peores formas: la explotación sexual comercial y los trabajos domésticos. La ministra indicó que las personas pueden hacer sus denuncias a la línea 311 del Centro de Atención Ciudadana.

Organizaciones como Casa Esperanza, Fundespa y Fe y Alegría han logrado retirar de las calles y reinsertar al sistema escolar a unos 40,000 niños y adolescentes en todo el país, incluidas las zonas rurales, indígenas y urbanas, según datos suministrados por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel).

Mónica de Chirino del programa social  para infancia de telefonía MoviStar hace referencia a la importancia de  sacar a los niños y niñas que  realizan trabajos en las calles.

Las labores a las que se dedican los niños y niñas, son: Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca con 56.0 por ciento; comercio (16 por ciento), construcción (7.0 por ciento) e industrias manufactureras (4.4 por ciento) entre otras, con ingresos promedios de B/. 92.00 dólares mensuales.
La disminución del trabajo infantil en Panamá, está vinculada  al fortalecimiento de políticas públicas emanadas del Gobierno Central a favor de la niñez, como lo son los bonos escolares, la red de oportunidades, los bonos alimenticios y  las becas para erradicar el trabajo infantil.


Los Géneros Ciberperiodísticos

Por: Elia Ortiz Arrocha

Las  técnica hipertextual introducida en la esencia del texto periodístico, nos obligan a entender la redacción y los géneros en internet  no sólo como un mero repertorio de técnicas y prácticas expresivas en función del hipertexto si no la manera de un mero “saber aplicado”, tal y como ha ocurrido tradicionalmente con la Redacción Periodística es por eso que  también  puede   ser necesario para una eficaz explotación expresiva y retórica del texto.

El ciberespacio representada por el internet, Word Wide Web y su sistema de hipertexto  albergan en los medios de comunicación   un lenguaje que ayuda a las nuevas tendencias.

La importancia de la pirámide invertida  y  las cincos preguntas básicas   es fundamental para el proceso de la información dentro de los géneros ciberperiodisticos, los mecanismos más importantes que  son la hipertextualidad,  interactividad,  multimedialidad,  temporalidad,  internet,  y la noticia  que tiene mayor alcance debido a su aproximación en el ciberespacio. Es importante señalar, que el internet es un medio de comunicación ahora accesible a todos, sobre el hipertexto el autor señala que es un sistema que permite tener información.


En el periodismo los géneros han sido caracterizados como modalidades lingüísticas con propósito informativo, interpretativo u opinativo. Como una forma de actuar ante el lector según una finalidad semántica y retórica. Estas se pueden ordenar el trabajo profesional de los periodistas y como pautas para el lector, tanto éticas como funcionales.

La reflexión teórica sobre lo que se ha dado en llamar ‘hipertexto periodístico’ , ha venido dando sus frutos en forma de nuevas pautas de estructuración para los textos informativos.

jueves, 6 de junio de 2013

JESÚS, EL HOMBRE


(Crónica cristiana)
Por: Aneldo Arosemena

El miedo
Hace más dos mil años, al pie de una colina, un hombre postrado oraba a su Dios pidiéndole que le librara de una prueba que horas después habría de afrontar: su propia muerte.
 Bajo el signo de la traición inminente, el escarnio, la humillación y un suplicio sin fin, Jesús de Nazareth anticipaba angustiado la hecatombe que se cernía sobre él.

Mientras oraba en ese lugar llamado Monte Getsemani, un testigo y seguidor llamado Lucas documentó el momento:“lleno de agonía oraba más intensamente y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”.

La ciencia lo ha registrado como una rara condición: hematohidrosis, es decir sudar sangre. El fenómeno tiene explicación científica.

La hematohidrosis, ha sido descrita en los anales médicos como un  fenómeno consecuencia de un intenso estrés que provoca en el organismo una descarga del sistema nervioso vegetativo simpático (reacción de alarma o estrés), que entre otros efectos cardiovasculares y metabólicos, cursa con fuerte vasoconstricción cutánea y abdominal, lo que desplaza un gran volumen de sangre.

Estos intensos casos de estrés provocan una congestión de los pequeños vasos sanguíneos en la membrana basal de la piel alrededor de las glándulas sudoríparas. La sangre se mezcla con el sudor y fluye como tal por la piel.

El miedo aterrador de una joven que se ve amenazada de violación, casos de reos condenados a muerte minutos antes de su ejecución, son ejemplos que encontramos en publicaciones que citan los mecanismos que desencadenan la hematohidrosis, aunque hasta el momento no se pueda hablar de una etiología clara y de un tratamiento efectivo.

Pero  para ese hombre moreno de piel tostada por el sol de Jerusalén, la explicación sale sobrando, el sudor de sangre, cuyas grandes gotas caían sobre la tierra era el presagio de un final agónico como el fin de su propia oración, el  suplicó hasta lo último ser relevado de su misión redentora,  tal como relata Lucas, un médico y seguidor, Jesús dijo entonces “Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.”

Veinte siglos después, de aquel ministerio de 36 meses, con un núcleo de acero de apenas doce pescadores harapientos que lo abandonaron todo por seguirlo  a él,  cuya humanidad fue totalmente arrasada a los 33 años y que  herido “fue por nuestras transgresiones, molido fue por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por sus llaga fuimos nosotros curados”, resurge triunfanteel cristianismo con más de 1,000 millones de seguidores.

La ira
El Muro de Los Lamentos es el único vestigio que queda hoy del magnífico templo de Jerusalén construido por orden del Rey Salomón, templo en cuyas escalinatas Jesús niño se le extravió a sus padres y  fue encontrado luego interrogando a los Doctores de la Ley quienes se maravillaron de su sabiduría.

En las escalinatas de la inmensa estructura  de piedra, “la casa de mi padre”, como solía decir, Jesús devolvía la vista a los ciegos, expulsaba demonios y hacia caminar a los paralíticos, pero también acampados a su alrededor vendedores de animales, especuladores de monedas, profanaban la casa sagrada.

En un único acto de violencia que se permitió en toda su vida terrenal, Jesús de Nazareth tomó un látigo de ocho cuerdas  y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y  compraban; volcó las mesas de los cambistas, y los puestos de los vendedores de palomas, y no permitía que nadie trasportase cosas por el templo. Y les enseñaba, diciéndoles: ¿no está escrito: mi casa será llamada casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos!

La ira de Jesús, los gritos de Jesús a los profanadores del templo y la acción de voltear los tenderetes y expulsar a los cambistas  a fuetazo limpio con un látigo hizo realidad la profecía del salmo de David: “El celo por tu casa me devora” y  mostró que la acción debe ir unida a la palabra.

De la predicación a los hechos y de la necesidad de tener el valor civil para “expulsar a los mercaderes del templo”, si el hijo de Dios, hecho hombre se permitió esta emoción tan humana, en nombre de un destino superior, ¿porque nosotros debemos privarnos de la santa ira para combatir las injusticias, que escarnecen al mundo?

La Tristeza
“Jesús Lloró”, así de escueto es  Juan, al documentar en su epístola la reacción de Jesús al enterarse de la muerte de su amigo Lázaro, enfermo desde hacia tiempo, cuyas hermanas Marta y María esperaron inútilmente a que llegara aquel que devolvía la vista a los ciegos y hacia andar a los inválidos.

El hombre que se hacía llamar a sí mismo, Hijo de Dios, no tuvo a tiempo para consolar a su amigo Lázaro, consumido por la enfermedad y llevado finalmente por la muerte.
Con los fariseos siguiéndole los pasos y dispuestos a matarlo, con Judas Iscariote urdiendo la traición que finalmente lo entregaría a sus verdugos, Jesús no perdía tiempo en su ministerio pero este tiempo fue fatal para su amigo Lázaro que murió esperando.

Como “Estremecido en espíritu y conmovido”, retrata Juan a Jesús, al momento  en que llega a la casa de aquel hombre que había muerto días antes, pero aquel hombre que dejo el mundo de los vivos con la promesa de resurrección, no tendría que esperar mucho ya en medio de su la honda tristeza que lo atravesaba, el hijo del hombre pidió visitar su tumba.

Lázaro fue devuelto a la vida, de cadáver putrefacto, con hedor a miasmas y muerte, recuperó el resplandor y la energía vital de todo lo vivo, al grito de Jesús “¡ven fuera!” , el cuerpo envuelto en sudario, de pies y manos vendado, salió por sus propios pies ante el asombro y la alegría de quienes fueron testigos de este hecho sin parangón en la historia de la humanidad, superado solo por la propia resurrección de Jesús, tres días después de su infame crucifixión.

El amor
¿Podría el hijo de Dios, hecho hombre, ser presa de pasiones naturales, propias de un ser humano de carne y hueso?, aunque la historiografía oficial de la Iglesia afirma rotundamente que su santidad es indiscutibles, descubrimientos científicos apuntan en otra dirección y ofrecen una explicación alternativa al breve paso de Jesús de Nazareth por las áridas tierras de Palestina hace dos mil años.

En 1947 en las oscuras cuevas de Orum, en Irán, un grupo de pastores descubrieron fragmentos de rollos de cobre, en lo que vendría a conocerse como los manuscritos del Mar Muerto, en la que se describe la relación de Jesús con una mujer: María Magdalena.
Los evangelios llamados “apócrifos”, los cuales no fueron incluidos en la Biblia, por decisión de los primeros concilios de la iglesia, arrojan luz sobre la relación de María Magdalena, con Jesús de Nazareth insinuando incluso que la mujer también habría formado parte, como apóstol, del grupo de seguidores del nazareno y que incluso hacia vida marital con él.

Más recientemente, el escritor norteamericano Dan Brown, trae el tema al tapete, tal vez en medio de una afiebrada imaginación en su novela “El Código Da Vinci” en la que asegura que Jesús se casó con María Magdalena, tuvieron un hijo que fue llevado a Europa, concretamente a Francia, en la que se unió en matrimonio con una de las ramas de la nobleza francesa, los merovingios, siendo protegidos por una organización secreta llamada el Priorato de Sion y que incluso hasta nuestros días andan por allí descendientes del nazareno.

Verdad o no, lo cierto es que el Jesús histórico, fue presa de emociones naturales, ampliamente documentadas en el nuevo testamento de los evangelistas.
 Miedo, ira, tristeza, amor,  emociones que no le fueron ajenas al hijo de Dios hecho hombre, pero que no le impidieron que la más grande de las emociones: el amor, nos fuera dado por él ofreciendo su vida a cambio de la liberación del pecado de todos nosotros, pobres mortales maldecidos por la transgresión original de Adán y Eva.